Las desgracias nunca vienen solas

21/01/2018

pedro sanchez niega la autonomia para el pais leones

Tras su visita a León de esta semana, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha dicho en una entrevista al Diario de León que en su partido “ni se plantean” la opción de una autonomía leonesa. Asimismo, ha mencionado la posibilidad real de, en una reforma constitucional, incluir los nombres de todas las Comunidades Autónomas (dado que actualmente no figuran, al no haberse creado aún en 1978, año de redacción de la Constitución).

Aunque la razón principal de esto sea, probablemente, evitar una futura unión entre Euskadi y Navarra, de rebote esto supondría que en el caso de que León quisiese acceder a una autonomía propia tendría que ser modificada la Constitución de 1978 (con el voto a favor de tres cuartos de la cámara), algo que ahora no sería necesario. Lo que se busca desde el PSOE en este caso no es sino ahondar en el proceso centralizador y autoritario desde el Estado central que llevamos viviendo de unos años para acá: un modelo total de cierre en falso de cualquier reivindicación de las distintas naciones que componen el Estado español, que viene a acumularse a lo vivido con el apoyo por parte del PSOE a la aplicación del artículo 155 en Catalunya, junto al PP y Ciudadanos.

Seguimos insistiendo en que la legitimidad del pueblo leonés no emana en ningún caso del derecho de las nacionalidades y regiones a su autonomía en el artículo 2 de la Constitución de 1978, sino de sus previos y muy anteriores derechos históricos y culturales, inherentes a todas las naciones que componen el Estado español. Pero no obstante, no deja de dar la sensación de que no es sino un nuevo clavo simbólico en el ataúd de los derechos del pueblo leonés, al pronunciarse con tal rotundidad en una visita a la capital leonesa. Es más, vuelve a confirmar lo repetido hasta la saciedad por parte de colectivos soberanistas leoneses como el nuestro: ni con artículo 2 de la Constitución ni sin él, el Estado español va a acceder a otorgarnos el autogobierno a los leoneses “graciosamente”.

Es el momento de plantearse alternativas que no pasen por la (imposible) voluntad del Estado de otorgar a nuestro pueblo lo que le corresponde por legítimo derecho: su capacidad de autogestionarse y tener un gobierno propio, elegido por la voluntad de las leonesas con plena soberanía.

Pero, como las desgracias nunca vienen solas, las declaraciones de Sánchez vienen a acumularse con el resto de nefastas noticia para el País Leonés que hemos ido viendo esta semana: los locos proyectos para crear nuevos pantanos en la provincia (cuando ésta tiene el 84,68 de la toda la capacidad de almacenamiento de agua de la comunidad autónoma), o el traslado de la sede social de la empresa de vidriera leonesa a Extremadura, donde además León perderá también los cerca de 90 empleos que están vinculados a la construcción de un nuevo horno para fabricación de vidrio, pese a que el PP se había comprometido supuestamente a tender nuevos puentes con la compañía para evitarlo.

O que el Gobierno central se desentiende de lo que pase en la Plaza del Grano, dando una categórica respuesta a la pregunta sobre el asunto por parte de Compromís en el Senado (nunca le agradeceremos los leoneses lo suficiente a este partido valenciano que lleve adelante las propuestas que los senadores y diputados de León no llevan). Esa misma cámara daba también una negativa a proteger la lengua leonesa, excusándose en que es la Junta quién tiene las competencias sobre ella, y que por supuesto no hace absolutamente nada, contraviniendo, como ya hemos denunciado en reiteradas ocasiones, el propio Estatuto de autonomía de Castilla y León, pese a sus repetidas llamadas a “cumplir la ley” en otras ocasiones que les convienen.

O que la “Fundición” Villalar, esa opaca institución que se sufraga con los impuestos de todos los leoneses para manipular burdamente la historia de León y la de Castilla para tratar de crear un “sentimiento de comunidad” imposible, ahora se dedica a bloquear a todos los partidos y asociaciones que protestan en contra de sus atentados culturales e históricos.

Le sumamos otra noticia que nos llegaba y que daba cuenta de que la Junta no se plantea ningún plan de re-industrialización en ninguna de las provincias leonesas, que sí se proyecta en Valladolid, por ejemplo, en la puja por traer a la ciudad del Pisuerga la planta de fabricación de los automóviles eléctricos Tesla, ignorando la oferta hecha por Ponferrada.

Y sin olvidar sucesos tan graves como los vividos en plenas navidades en el ambulatorio de Eras de Renueva, cuando ninguno de los cinco médicos destinados a este centro de atención sanitaria acudieron a su puesto de trabajo por coincidir todos en una baja; no programando Sanidad su sustitución pese a tratarse, según el sindicato UGT, de ausencias “programadas y previsibles”, creando un absoluto caos en el centro de salud. Asimismo, la semana pasada los pediatras de Atención Primaria de León escribieron al consejero de sanidad de la Junta de Castilla y León, Antonio Sáez Aguado, para advertirle en una carta de “la situación crítica” de la asistencia en la provincia ante la falta de profesionales suficientes para atender a los menores.

Todo esto, en tan sólo unos pocos días, y sin que la sangría poblacional en el País Leonés, sometido a una emigración forzosa atroz, tenga visos de acabar. Y mientras tanto, el alcalde de la capital leonesa y la Diputación celebraban, ajenos a todos estos gravísimos problemas (muchos de ellos, de hecho, creados por ellos mismos), la concesión a la ciudad de la Capitalidad Gastronómica durante 2018. Sin reparar siquiera en los graves errores con los que se van a encontrar los turistas que vengan de visita: el Parador de San Marcos cerrado por obras de adecuación (¿era necesario que coincidiera con este evento?, el rosetón principal de la catedral en restauración y la fachada, tapada por obras (¿no era mejor hacer esto el año próximo, cuando aún quedan vidrieras en la nave principal por restaurar, y evitar que los turistas no puedan contemplar la fachada?, la Plaza del Grano patas arriba, y la avenida de Ordoño II, una de las principales arterias de la ciudad, en plenas obras (y ya hemos perdido la cuenta de la cantidad de reformas que ha tenido, hasta el punto de dar la impresión de que solo existe esa calle en toda la ciudad).

La nefasta gestión del Partido Popular (y su muleta Ciudadanos) en la capital leonesa, es simplemente un ejemplo más que se suma a los otros citados a lo largo y ancho de todo el País Leonés y que nos lleva a afirmar que León no se muere: son ellos quienes lo matan.

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