El País Llionés, un territorio víctima del colonialismo más salvaje

08/01/2018

Hace 500 años Europa decidió como iba a vivir el resto del mundo, iniciando un proceso de colonización sobre el mismo, consistente en una Globalización efectuada no solamente a nivel económico sino en lo epistemológico, entendiendo por tal el conjunto de saberes, tradiciones, culturas y entornos que vertebran a las personas, porque las vinculan a su territorio. Bajo esta colonización, estos valores nos han sido sustraídos, pasándonos un rodillo por encima que elimina nuestras particularidades y nos hace vivir con los deseos que el discurso de este sistema mundo ha instaurado debajo de nuestra piel, con la estupenda consecuencia para el estado de hacer que perpetuemos esta rentable coyuntura, y la terrible consecuencia para nosotras de no dejarnos vivir una vida realmente vivible, dejando fuera, en los márgenes invisibilizados, a todo aquel que intenta escapar de este discurso.

Este sistema mundo, sustrae sistemáticamente todos los recursos materiales, culturales, epistémicos, espirituales y humanos de las dos terceras partes del mundo en beneficio de una minoritaria tercera parte, y está ligado a unos discursos que lo legitiman y dotan de sentido y que parten de la incuestionable superioridad de algo caracterizado como “occidental” en contra de todas las otras culturas heterogéneas que Occidente ha convertido en su periferia, tanto fuera de sus fronteras, en el sur, sobre poblaciones indígenas que suponen un obstáculo para sus dinámicas de explotación de recursos, como dentro de sus fronteras, en el Norte, con relación a todos aquellos grupos sociales que intentan escaparse de sus estructuras de poder, por ejemplo todos aquellos grupos que reclaman su derecho de autodeterminación por no aceptar los nacionalismos oficiales impuestos.

Debemos abordar la descolonización desde la resistencia emancipatoria, siendo conscientes de la deconstrucción que este sistema mundo ha hecho sobre nuestras particularidades, y la posterior construcción que pretende hacer sobre nosotras, en el marco global del sistema mundo, que es moderno, colonial, capitalista, racista, patriarcal, blanco, militar, occidentalocéntrico y cristianocéntrico.

FACEBOOK